Wagner Bravo analiza paro nacional: fuerzas armadas y seguridad ciudadana
El paro nacional 2025 en Ecuador ha generado un escenario complejo donde la seguridad y el orden público se han visto profundamente afectados. Para analizar la situación, el exsecretario de Seguridad Pública, Wagner Bravo, compartió su visión sobre la participación de las Fuerzas Armadas y los retos del gobierno frente a las protestas.
Bravo señala que la violencia social en el país ha crecido con el tiempo, influenciada por divisiones políticas y diferencias socioeconómicas que afectan la convivencia ciudadana. "El Ecuador tiene una violencia social que ha ido creciendo por la influencia de la política en la vida de la sociedad", afirmó durante la entrevista.
Entre los puntos principales que destaca Bravo sobre la situación actual:
Responsabilidad de los líderes indígenas: Según el exgeneral, los dirigentes de los movimientos sociales saben quiénes participan en las protestas y deben asumir responsabilidades ante cualquier acto de violencia, como la muerte del comunero Efraín Fuérez en Cuicocha.
Uso progresivo de la fuerza: La ley ecuatoriana permite a las Fuerzas Armadas y la Policía proteger la vida de las personas bajo el principio de uso legítimo y progresivo de la fuerza. Bravo asegura que, pese a la violencia, se ha actuado con prudencia para evitar pérdidas humanas mayores.
Diálogo como solución: El exgeneral enfatiza que el diálogo es la herramienta más efectiva para resolver conflictos. Critica la falta de comunicación entre gobierno y movimientos sociales, lo que ha permitido que la protesta crezca y se vuelva violenta.
Impacto económico y social: Las ciudades aisladas, la escasez de alimentos y combustible, y las pérdidas millonarias reflejan el costo de mantener la protesta activa. Bravo advierte que el paro no afecta a toda la población por igual y que los beneficios del gobierno podrían reducir tensiones si se comunicaran adecuadamente.
Crimen organizado y minería ilegal: El exfuncionario menciona que la violencia también podría estar siendo aprovechada por grupos del crimen organizado y actividades ilegales, como la minería ilegal, quienes obtendrían beneficios de la prolongación del conflicto.
Bravo concluye que la paz y la unidad nacional son esenciales. Hizo un llamado a que los sectores en conflicto se sienten a dialogar, priorizando el bien común de todos los ecuatorianos. Según él, "Ecuador necesita tener paz y armonía para vivir sus días con seguridad".