¿Por qué la UEFA podría boicotear el próximo mundial de fútbol?
El fútbol mundial atraviesa un momento de fuerte tensión institucional luego de que se hiciera público un ambicioso proyecto de la FIFA para reestructurar sus derechos comerciales.
La iniciativa, confirmada por el propio organismo tras ser revelada por un medio británico, contempla la creación de una nueva entidad llamada FIFA Forward Enterprise, que permitiría a inversores privados adquirir una participación minoritaria en la explotación de transmisiones, patrocinios, entradas y licencias de los torneos.
El presidente de FIFA, Gianni Infantino, habría enviado una carta a las 211 federaciones miembro explicando los beneficios económicos del plan y fijando el 19 de septiembre como fecha límite para que definan su postura.
Según lo emiten medios internacionales, quienes acepten podrían recibir hasta 40 millones de dólares dentro de un paquete total de 10.000 millones, mientras que quienes rechacen la propuesta accederían a un fondo mucho menor, cercano a los 2.700 millones.
La UEFA fue el organismo que expresó el rechazo más contundente, al señalar públicamente su desacuerdo con la forma en que se difundió el proyecto y con el plazo impuesto. La confederación europea convocó para este jueves una reunión virtual de emergencia y, según medios británicos, evalúa distintas alternativas, entre ellas la posibilidad de un boicot al Mundial. En ese contexto surgió la preocupación por el impacto que esto podría tener sobre el próximo Mundial femenino, previsto para 2027 en Brasil.
Otros organismos, como la Concacaf, la Confederación Asiática de Fútbol y el sindicato internacional de futbolistas FIFPro, también manifestaron dudas, principalmente por la falta de consulta previa antes de hacer pública la propuesta. Asociaciones como la inglesa FA se sumaron a los cuestionamientos, mientras que la federación checa se mostró abierta a evaluar los beneficios del plan.
Para que la propuesta avance, la FIFA necesita el respaldo de al menos 106 federaciones, además de la aprobación del Consejo de la FIFA. Mientras tanto, la incertidumbre sobre el futuro comercial del fútbol internacional continúa creciendo.
