La crisis golpea la FIFA

¡Se rompe el respaldo! Inglaterra y Gales desafían a Infantino

La reelección de Gianni Infantino enfrenta su primer gran obstáculo tras el rechazo público de Inglaterra y Gales, que cuestionan la gestión de la FIFA y la propuesta sobre los derechos comerciales del Mundial.

La continuidad de Gianni Infantino al frente de la FIFA comenzó a enfrentar una oposición visible. Las federaciones de Gales e Inglaterra retiraron públicamente su respaldo al dirigente suizo de cara a la elección presidencial para el periodo 2027-2031, una decisión que marca un cambio importante dentro del fútbol internacional.

El detonante fue la propuesta presentada por Infantino para vender el 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial que administraría las operaciones comerciales y los principales eventos organizados por la FIFA, incluido el Mundial de fútbol. La iniciativa despertó preocupación entre varias federaciones, que consideran que podría abrir la puerta a una mayor influencia de inversores privados sobre uno de los activos deportivos más valiosos del planeta.

La Federación de Gales aseguró que el presidente perdió su confianza debido a "fallos en la gobernanza, liderazgo, valores, gestión de equipos y comunicación", afirmando además que el máximo organismo del fútbol debe priorizar siempre los intereses del deporte por encima de cualquier otro objetivo.

A esta postura se sumó Inglaterra, mientras que la UEFA ya había advertido días antes que sus asociaciones nacionales podrían replantear su participación en futuras Copas del Mundo si el proyecto seguía adelante. La confederación europea considera que la comercialización propuesta representa un riesgo para la independencia y el modelo de gestión del torneo.

Diversos medios europeos también señalan que Rumanía estudia retirar su apoyo a Infantino, lo que podría generar un efecto dominó entre otras federaciones. Aunque el presidente todavía cuenta con el respaldo de la mayoría de las 211 asociaciones miembro de la FIFA, estas primeras deserciones públicas representan un golpe político significativo.

La elección presidencial de la FIFA está prevista para 2027 y, por ahora, el debate sobre el futuro del organismo no solo gira en torno a quién lo dirigirá, sino también al modelo de administración del torneo más importante del fútbol mundial. La controversia refleja la creciente preocupación sobre el equilibrio entre la expansión comercial del deporte y la preservación de su gobernanza.