Producción nacional

Falta de inversión y seguridad jurídica afectan el desarrollo petrolero en el país, dice Miguel Robalino

La reactivación del Campo Lobo, ubicado en la provincia de Orellana, se convirtió en uno de los principales resultados de la estrategia de recuperación de campos maduros impulsada por Petroecuador.

En NotiMundo Estelar, el experto petrolero Miguel Robalino analizó la compleja situación que atraviesa el sector petrolero ecuatoriano, caracterizado por una tendencia a la baja y una preocupante falta de gestión técnica.

Robalino indicó que Ecuador no logra sostener su producción y que el país depende casi exclusivamente de sus campos maduros, como Sacha, Auca y Chuchufín, los cuales generan cerca del 80% de la producción de Petroecuador.

Añadió que, mientras la producción de la estatal cayó un 2,55% respecto a 2025, los operadores privados mostraron un comportamiento diferente, logrando incrementar su producción en 5.000 barriles.

Enfatizó que la declinación natural de los pozos, sumada a la falta de inversiones en reacondicionamiento y recuperación secundaria, impide sostener o incrementar la producción. Subrayó que, además de la falta de recursos estatales, el país sufre de una mala reputación en cuanto a seriedad contractual y ética, lo cual ahuyenta a inversionistas de trayectoria que buscan seguridad jurídica.

El experto criticó que el sector energético esté sumergido en un manejo "netamente político" en lugar de basarse en decisiones técnicas, lo que afecta también al sector eléctrico y minero.

Robalino indicó que el problema del bloque 43 (ITT) se ha agravado tras la consulta popular, ya que mientras se intenta aumentar marginalmente la producción, también se siguen apagando y cerrando pozos. Señaló que el desmantelamiento del bloque no solo es costoso más de 1.700 millones de dólares, sino que además desperdicia un potencial que pudo llegar a los 250.000 barriles diarios.

En cuanto a la industrialización, subrayó que no basta con la producción de crudo, ya que la refinería de Esmeraldas, incluso en condiciones óptimas, solo cubre una parte del consumo nacional de diésel, obligando a importar el resto.

Finalmente, Robalino indicó que para cambiar esta realidad es indispensable que el Gobierno implemente políticas energéticas de largo plazo, serias y basadas estrictamente en la técnica, creando los escenarios necesarios para atraer inversión privada y detener la pérdida de capacidad productiva.

Mira la entrevista completa

Escucha la entrevista completo