En las redes sociales se viralizó un innovador sistema de enfriamiento implementado con un complejo residencial de la provincia china de Shanxi. Se trata de una especie de lluvia artificial que, mediante un sistema de nebulización de agua a alta presión instalado en los techos, logra reducir en cuestión de minutos la temperatura de la superficie.
Este novedoso sistema se activa automáticamente cuando las temperaturas superan los 35°C y funciona aproximadamente una vez por semana. La final niebla no moja el entorno debido a su rápida evaporación, lo que permite un importante alivio térmico con un uso eficiente del agua.
En muchos casos, los mecanismos operan en intervalos cortos, por ejemplo, una vez por hora, durante las horas más calurosas del día. La iniciativa ha despertado un amplio debate en redes sociales. Mientras algunos la consideran una alternativa innovadora para enfrentar las olas de calor, otros plantean interrogantes sobre el consumo de agua y su impacto ambiental a largo plazo.

