De la ansiedad a la transformación

Ataques de pánico que se volvieron arte y creatividad

Desde hace más de cinco años, Natalia Landaluce vive en Ecuador. Aquí conoció el amor, y descubrió que los ataques de pánico que padece, pueden transformarse en una manera de expresión con sus manos.

La historia de Natalia Landaluce nace de la reinvención. Luego de sufrir ataques de pánico, decide crear 'Atix', una palabra quechua que significa "el que todo intenta". Desde hace más de cinco años vive en Quito y, durante la pandemia, transformó su creatividad en un proyecto de decoración y organización.

Todo empezó con una flor en la pared, y actualmente está posicionada como una de las reorganizadoras y decoradoras de espacios, más reconocidas de su área. Trabaja con distintas marcas, dicta talleres, y en cada uno de sus proyectos, guarda un poco de su esencia.

En sus redes sociales, tiene una enorme y fiel comunidad, y allí comparte sus ideas. Muchos de sus trabajos los hace con cosas que encontramos en casa; botellas recicladas, hojas secas, entre otros. Todos los días practica su creatividad, toma elementos que encuentra en casa y se pone a trabajar. Es algo que Natalia disfruta y le apasiona.

Sus manos son su herramienta de trabajo y confiesa que la creatividad siempre ha estado en ella, aunque hubo una etapa de su vida, en que sintió que esa parte la tenía apagada. Sin embargo, fue su madre quien la recordó que nunca deje de crear. Su evolución se nota, pero hay algo que destaca más: el cariño que le pone a cada obra que realiza.