una "negligencia absoluta"

Caso Progen, una pérdida de USD 140 millones y el problema eléctrico no se resuelve advierte Jorge Luis Hidalgo

El caso Progen continúa generando cuestionamientos por el millonario contrato para la compra de generadores eléctricos y sus consecuencias para el sistema energético del país. Para Jorge Luis Hidalgo, experto en temas energéticos, el mayor perjuicio no solo es la pérdida de recursos públicos, sino que Ecuador sigue enfrentando la misma vulnerabilidad en su sistema eléctrico y el riesgo de nuevos cortes de energía si regresa la sequía.

 

La indignación ciudadana, asegura Hidalgo, radica en que el país habría perdido cerca de USD 140 millones sin obtener una solución real a la crisis energética. Durante la entrevista calificó como una "burla" las explicaciones de Progen sobre la entrega de equipos usados que, según la empresa, fueron reacondicionados y puestos "a cero horas". 

"En la licitación se establecía que los equipos debían ser nuevos, es decir, cada tornillo debía ser nuevo", enfatizó. También recordó que la urgencia por evitar nuevos apagones hizo que el país apostara por una empresa que prometía entregar los equipos en tiempo récord, ofreciendo precisamente "lo que Ecuador quería escuchar". El caso permanece bajo investigación por parte de las autoridades competentes.

Para el especialista, el problema va mucho más allá de un contrato fallido. Sostiene que existe una grave vulnerabilidad técnica en el sector eléctrico que todavía no ha sido corregida y que, si las condiciones climáticas cambian y el país enfrenta nuevamente un periodo de sequía, el déficit de generación podría provocar nuevos apagones. 

Hidalgo afirmó que el caso Progen significó una pérdida de dinero y también de tiempo, ya que no permitió resolver el problema de fondo. Aunque calificó lo ocurrido como una "negligencia absoluta", evitó señalar responsables específicos debido al proceso judicial que continúa en marcha.

Hidalgo también cuestionó que varias comisiones técnicas revisaran los equipos, aprobaran los informes y autorizaran los pagos sin detectar las irregularidades. A su criterio, alguien terminó beneficiándose de una contratación en la que, según afirma, no existieron las garantías necesarias. 

Explicó que una empresa con experiencia habría ofrecido plazos más largos y garantías técnicas, mientras que Progen aseguró una entrega casi inmediata, aprovechando la desesperación del país por superar la crisis energética. Incluso recordó que investigaciones periodísticas ya advertían sobre el estado de los generadores antes de que estallara el caso.

Finalmente, el experto hizo un llamado a dejar de ver este tema como una disputa política y asumirlo como un problema nacional. Considera que Ecuador necesita un diagnóstico transparente sobre la situación del sistema eléctrico y un plan de largo plazo que incluya reuniones permanentes entre autoridades, expertos y la sociedad civil para definir nuevas fuentes de generación, ya sean termoeléctricas, solares u otras alternativas. Sin embargo, advirtió que muchas de las propuestas que actualmente se plantean también responden a intereses económicos. 

"El país necesita que le digan la verdad: esta crisis no se resolverá en pocos meses, sino en varios años. Solo así podremos construir una solución sostenible y evitar que una situación similar vuelva a repetirse", concluyó.