¿Cómo atraer inversión si Ecuador vive endeudado desde siempre?
¿Dónde está el dinero?
En la entrevista con Gabriella Guerrero, politóloga y abogada, en El Mundo de Cabeza, reveló una dura verdad sobre el estado financiero de Ecuador: vivimos en déficit desde que existimos como República. Y no es una metáfora. Según Gabriella, incluso tras la separación de la Gran Colombia, Ecuador heredó la mayor parte de la deuda compartida con los otros países del bloque. Un punto de partida que marcó el rumbo de la economía ecuatoriana durante más de dos siglos.
Este contexto histórico no es solo una anécdota, sino la raíz de los constantes problemas fiscales que enfrenta el país. En 2024, la ministra Sariha Moya confirmó un nuevo déficit de aproximadamente 3.000 millones de dólares. "¿Cuándo no hemos estado en déficit?", pregunta Gabriella.
Es un ciclo repetitivo: propuestas ambiciosas sin sustento financiero, y una ciudadanía confundida ante la falta de resultados.
Gabriella plantea que atraer inversión en este contexto es un reto estructural y político. Pero no imposible.
Aquí algunas claves que menciona:
- Confianza institucional:
Sin estabilidad jurídica ni reglas claras, ningún inversionista serio se arriesga. Ecuador debe reforzar sus instituciones, respetar contratos y mostrar coherencia política. - Comunicación clara con políticas públicas:
Las decisiones económicas deben explicarse con claridad. No basta con decir "necesitamos inversión"; hay que mostrar cómo y para qué. - Educación ciudadana:
Parte del problema es que la ciudadanía exige sin comprender de dónde provienen los recursos. Informar mejor es empoderar al votante. Sin educación, no hay futuro económico. - Responsabilidad estatal
Prometer sin tener cómo financiar es populismo fiscal. Es hora de ajustar el discurso político a la realidad presupuestaria.
Ecuador necesita más que donaciones o campañas momentáneas. Requiere un plan estructural, una mirada realista y voluntad política para cortar el ciclo eterno del déficit.

