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Constituyente en debate: lo que está en juego

El debate sobre la convocatoria a una Asamblea Constituyente divide opiniones. André Benavides sostiene que una Constituyente puede ser una oportunidad para "resetear el Estado", pero advierte que sin rigor técnico y claridad en los objetivos, podría generar una crisis institucional en lugar de resolverla.

En El Gran Musical, hablamos con André Benavides, abogado constitucionalista, sobre un tema clave para el futuro de Ecuador: la posible Asamblea Constituyente.  ¿Qué debemos saber antes de ir a las urnas este 16 de noviembre y qué ejes debería tener una nueva constitución?

El debate sobre una posible Asamblea Constituyente vuelve a encender el escenario político nacional. Para algunos, representa una oportunidad de renovación institucional; para otros, un riesgo de improvisación en un momento de fragilidad democrática.

El abogado constitucionalista considera que una Constituyente "es una oportunidad para corregir defectos que se dan en la institucionalidad del Estado", aunque advierte que no está claro si el momento político es el adecuado

Benavides sostiene que una Asamblea Constituyente implica un "reseteo del Estado", un proceso que debe asumirse con responsabilidad y técnica. Cuestiona, sin embargo, la falta de claridad sobre los objetivos de este proceso: "¿Vamos a una Asamblea, pero para qué? ¿Se ha entendido realmente lo que está pasando en el país o se va a improvisar?", enfatizó.

En cuanto a la propuesta presidencial de redactar una Constitución con 180 artículos, el experto recalca que "no importa cuántos artículos tenga, sino que esté bien hecha y con fundamento jurídico". A su criterio, una redacción inadecuada podría "implosionar el Estado" si se hace de forma apresurada o sin rigor técnico.

Benavides identifica varios puntos sustantivos que deberían debatirse con prioridad: Reducir el hiperpresidencialismo, eliminar el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), establecer una Asamblea bicameral para mejorar la calidad legislativa y revisar el régimen de competencias, al que considera excesivamente centralista.

El constitucionalista también propone elevar los requisitos para ser asambleísta o ministro de Estado, exigiendo al menos cinco años de experiencia y títulos de tercer o cuarto nivel. "No cualquiera con mayoría de edad debería redactar una Constitución. Se necesita gente técnica, preparada", insistió.

Finalmente, advierte sobre los riesgos de una Constituyente mal estructurada: "Si no tiene fundamento técnico y jurídico, generará vacíos que permitirán que el poder de turno se aproveche de lo que no está claramente regulado".

Para Benavides, el desafío está en construir una Constitución clara, bien redactada y con un verdadero sistema de pesos y contrapesos que garantice estabilidad institucional y confianza ciudadana.

 

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