¿Por qué cuidar a la primera infancia?

Desnutrición crónica infantil en Ecuador: el problema que puede marcar toda una vida

La desnutrición crónica infantil no se limita a la falta de alimentos. Es un problema que puede afectar el desarrollo de los niños, sus oportunidades educativas, su futuro laboral y hasta la economía del país. Juan Pablo Guzmán, gerente de Incidencia Política y Articulación de REDNI, explica que Ecuador ha logrado reducir la tendencia de esta condición, pero todavía necesita fortalecer sus acciones para garantizar que los niños tengan un buen inicio y futuro en cuanto a su vida.

Guzmán señala que es necesario entender la desnutrición crónica infantil como un fenómeno multicausal. Además de la calidad y cantidad de alimentos, influyen factores como el acceso a agua segura, las vacunas, los controles de salud y los comportamientos de las personas. El representante de REDNI explica que existen cerca de 33 variables relacionadas con esta problemática y que la alimentación es solamente una de ellas.

También destaca la importancia de la nutrición de las madres durante el embarazo, porque los primeros 1.000 días de vida comienzan desde la gestación y se extienden hasta los dos años. 

Históricamente, considera, Ecuador no pudo enfrentar de manera adecuada la desnutrición porque se la veía únicamente como un problema de alimentación.

La primera infancia es una etapa decisiva para el futuro. Guzmán lo resume en una frase: "Si queremos cambiar la historia, hay que cambiar el inicio". Durante los primeros 1.000 días se desarrolla una parte fundamental del cerebro; el experto sostiene que en ese período ocurre cerca del 85 % del desarrollo cerebral. Por eso, una persona que sufrió desnutrición puede enfrentar desventajas en su aprendizaje, desarrollo y oportunidades laborales. REDNI y organismos como UNICEF advierten que esta condición puede relacionarse con dificultades escolares, menor productividad, problemas para acceder a empleos de calidad y un mayor riesgo de enfermedades durante la vida adulta. 

El impacto también alcanza a la economía y a la seguridad. Guzmán explica que la desnutrición crónica infantil y el crimen organizado están relacionados, porque una persona con bajos ingresos y sin oportunidades puede ser más vulnerable ante un grupo delictivo que le ofrece ganar el doble de dinero. Por eso, considera que la respuesta debe incluir tanto la construcción de cárceles como el trabajo sostenido con la primera infancia. 

Según sus apuntes, la desnutrición crónica le cuesta al Ecuador alrededor de USD 2.600 millones cada año y el 90 % de ese valor se explica por pérdidas de productividad. 

Aunque el país registra una disminución en la tendencia de la desnutrición crónica infantil, el representante de REDNI insiste en que todavía no es suficiente. Para Guzmán, el desafío no debe depender únicamente de un gobierno, sino convertirse en una política de Estado que continúe sin importar el color o la bandera política. Esto requiere unir a la sociedad, mantener las políticas públicas y dar mayor visibilidad a un problema que muchas veces no se observa a simple vista. 

En 2026, la estrategia nacional contempla recursos para acciones relacionadas con vacunación, controles y atención de la primera infancia, pero organizaciones especializadas advierten que aún existen brechas que deben ser atendidas. 

La prioridad, concluye Guzmán, debe ser garantizar el bienestar de los niños desde el comienzo, porque los primeros años pueden marcar el rumbo de toda una vida.