El gran oficio del editor al publicar tu libro
El rol de un editor en la publicación de un libro implica perfeccionar el contenido para garantizar que sea claro, preciso y que esté listo para su publicación. No solo revisan y corrigen errores gramaticales, de puntuación y legibilidad, sino que verifican la precisión de los datos y colaboran de manera muy cercana con los escritores con el fin de mejorar la calidad del texto. También supervisan el proceso editorial, gestionando los borradores hasta su publicación final, para garantizar de esta manera, que se cumplan los plazos de entrega.
Las funciones del editor son muy amplias, sin embargo, entre las más importantes destacan el editar el contenido para corregir errores ortográficos y de gramática, modificar el texto para garantizar que sea claro y fácil de comprender para los lectores, asegurarse de que la información y hechos estén correctos, evaluar las presentaciones de los escritores para determinar qué contenido publicar.
Los editores deben mantener una comunicación constante con los escritores para tener claras las ideas que quieren poner en el libro y, de esta manera mejorar sus ideas e historias. En definitiva, el trabajo de un editor debe ser muy minucioso, y esto precisamente lo sabe María José Troya, periodista y editora especializada en comunicación multimedia, ya que asegura que lo que sucede en un producto impreso, trasciende.
Afirma, además, que el autor siempre piensa que es capaz de escribir todo, y no se dan cuenta que esa voz es con la que se hablan a sí mismos, y es aquí cuando llega el editor con un punto de vista más objetivo, a plasmar esas mismas ideas, esa misma voz, pero de una manera más clara, empática, pero con respecto y admiración hacia el autor. La labor de un editor es exhaustiva, en donde se respete la voz del autor, pero que también se piense en quien lo va a leer, lo importante es saber comunicar y llevar el mensaje que se busca en ese libro.

