un llamado a la tenencia responsable de mascotas

España prohíbe mantener atados a perros y gatos en un punto fijo

La Ley de Bienestar Animal española establece prohibiciones y obligaciones para proteger a las mascotas, entre ellas la restricción de mecanismos que impidan su movilidad. Las sanciones dependen de la gravedad de la infracción y pueden alcanzar los 200.000 euros en los casos muy graves.

En España, la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, prohíbe utilizar cadenas, cuerdas u otros mecanismos para limitar o impedir la movilidad de un animal en un punto fijo, salvo que exista una prescripción veterinaria que responda a su bienestar.

Esta disposición busca evitar que las mascotas permanezcan inmovilizadas y sin libertad de movimiento. Sin embargo, la prohibición no significa que no se pueda pasear a un perro con correa. La ley también impide mantener animales atados en espacios públicos sin la supervisión presencial de la persona responsable. 

La legislación establece otras restricciones para el cuidado de los animales de compañía. Por ejemplo, prohíbe mantener habitualmente a perros y gatos en balcones, terrazas, azoteas, trasteros, sótanos, patios o vehículos. También prohíbe el uso de collares eléctricos, de impulsos, de castigo o de ahogo que puedan provocar lesiones.

Los responsables deben garantizar condiciones adecuadas de cuidado, higiene, salud y bienestar para sus mascotas. Estas obligaciones buscan prevenir el maltrato y evitar que los animales vivan en condiciones inadecuadas.

Otra de las medidas está relacionada con el tiempo que los animales pueden permanecer sin supervisión. En el caso de los perros, la ley establece que no pueden quedarse sin supervisión durante más de 24 horas consecutivas. Para los demás animales de compañía, el límite general es de tres días consecutivos, sin perjuicio de otras necesidades de cuidado que deban atenderse.

La norma también obliga a protegerlos del calor, el frío y otras condiciones que puedan poner en riesgo su salud. El cumplimiento de estas disposiciones forma parte de la responsabilidad de quienes tienen animales a su cargo.

El régimen sancionador contempla tres categorías de infracciones, con diferentes multas según su gravedad. Las infracciones leves pueden recibir un apercibimiento o multas de entre 500 y 10.000 euros. Las graves se sancionan con multas de entre 10.001 y 50.000 euros, mientras que las muy graves pueden alcanzar entre 50.001 y 200.000 euros.

Esto no significa que mantener atada a una mascota implique automáticamente una multa de 200.000 euros. La sanción depende de la clasificación de la infracción y de las circunstancias del caso.

Con esta normativa, España busca fomentar una tenencia responsable y garantizar que los animales de compañía reciban los cuidados que necesitan. La ley también permite que, en determinadas infracciones graves o muy graves, se apliquen medidas adicionales, como la intervención del animal o la inhabilitación para tener mascotas.

Por eso, conocer las obligaciones legales es importante para quienes conviven con perros, gatos u otros animales de compañía. Más allá de evitar sanciones, el objetivo es prevenir el sufrimiento y proteger su salud y bienestar. La responsabilidad de tener una mascota implica garantizarle cuidados adecuados y condiciones de vida dignas.