¿Cómo prevenirlo?

Fiebre alta y sarpullido, las primeras señales del sarampión

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves, especialmente en niños que no cuentan con la protección de las vacunas. Ante el aumento de casos en varios países de la región, el médico epidemiólogo Marcelo Aguilar insiste en la importancia de reconocer los síntomas, acudir a tiempo a una consulta médica y completar el esquema de vacunación para reducir el riesgo de contagio.

Aguilar explica que uno de los primeros signos del sarampión es la fiebre alta, seguida de la aparición de un sarpullido en la piel. Sin embargo, estos síntomas también pueden presentarse en otras enfermedades eruptivas, por lo que no es posible confirmar el diagnóstico únicamente con observar las manchas. Para diferenciarlo de otras infecciones, se requiere una evaluación médica y, cuando corresponde, pruebas de laboratorio. Por eso, el especialista recomienda acudir a un centro de salud si aparecen estas señales y evitar la automedicación. El sarampión puede causar complicaciones como neumonía, inflamación del cerebro y, en casos graves, la muerte. 

El médico señala que no existe un medicamento específico para eliminar el virus del sarampión. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y atender las complicaciones que puedan presentarse, de acuerdo con la evaluación del profesional de salud. Frente a esta enfermedad, la principal medida de prevención es la vacunación. En Ecuador, el esquema regular contempla la primera dosis de la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas a los 12 meses, y la segunda a los 18 meses. 

Aguilar recomienda que, si un niño no recibió las dosis a la edad indicada, sus padres consulten en un centro de salud para completar la protección antes de que ingrese a la escuela. 

Aguilar advierte que la falta de vacunación ha contribuido al aumento de contagios en otros países y alerta sobre el impacto de los mensajes antivacunas. Según su análisis, esta corriente ganó fuerza tras la desinformación y la mala propaganda que circularon durante la pandemia de COVID-19, lo que ha debilitado la confianza en las vacunas y puede favorecer el regreso de enfermedades prevenibles. 

El especialista insiste en que mantener al día las vacunas no solo protege a cada persona, sino que también ayuda a evitar la propagación de enfermedades en la comunidad. La OPS recomienda alcanzar una cobertura de al menos el 95 % con dos dosis para interrumpir la transmisión del sarampión. Por ello, Aguilar hace un llamado a las familias a revisar los carnés de vacunación de sus hijos y consultar con profesionales de salud si tienen dosis pendientes. 

Ante la fiebre alta y la aparición de un sarpullido, la recomendación es buscar atención médica oportunamente, en lugar de asumir que se trata de una enfermedad leve o esperar a que los síntomas desaparezcan por sí solos.