Estas son las señales de una infección urinaria que no debes ignorar
Las infecciones urinarias son más frecuentes en las mujeres debido a una característica anatómica: la uretra femenina es más corta y está más cerca del recto, lo que facilita que las bacterias del intestino lleguen al tracto urinario.
Entre los síntomas más comunes están el ardor o dolor al orinar, los cambios en el olor de la orina y la necesidad de ir al baño repetidamente, aunque salga poca cantidad. Sánchez recalca que estas molestias no deben aguantarse ni dejarse pasar. Ante los primeros síntomas, es importante buscar orientación médica y realizar los exámenes que correspondan.
Para analizar la orina, la especialista recomienda utilizar un frasco nuevo, estéril, correctamente cerrado y dentro de su fecha de caducidad. No debe usarse un recipiente abierto, porque la muestra podría contaminarse y alterar los resultados. También es importante informar al laboratorio si la paciente está menstruando o si está tomando antibióticos por otra razón. Una vez recogida, la muestra debe entregarse al laboratorio lo antes posible, idealmente dentro de las dos horas siguientes, siguiendo las indicaciones del centro de análisis para evitar que se altere.
Sánchez advierte que una infección urinaria que no recibe atención adecuada puede complicarse y convertirse en una pielonefritis, una infección que afecta a los riñones. Por eso, recomienda no retrasar la evaluación médica y realizar los exámenes necesarios desde el inicio de los síntomas. La muestra de orina puede ayudar a identificar la infección y orientar el tratamiento, pero no reemplaza la valoración de un profesional de salud. Tampoco se aconseja tomar antibióticos por cuenta propia, ya que el medicamento debe elegirse de acuerdo con cada caso.
Si, además de las molestias al orinar, aparece fiebre, escalofríos o dolor fuerte en la espalda o en los costados, es fundamental buscar atención médica urgente, pues podrían ser señales de que la infección alcanzó los riñones.
Estos síntomas no deben tratarse únicamente en casa ni esperar a que desaparezcan por sí solos. Reconocer las señales a tiempo, entregar una muestra adecuada y recibir atención profesional son pasos importantes para evitar complicaciones y proteger la salud.