La delgada línea de las apuestas online entre adolescentes en época mundialista
El mundial de fútbol no solo despierta la pasión por el deporte. También incrementa la exposición de niños y adolescentes a plataformas de apuestas online, una problemática que preocupa cada vez más a especialistas en salud mental y organismos internacionales.
Según datos de UNICEF Argentina, ocho de cada diez adolescentes y jóvenes han apostado por internet o conocen a alguien que lo hace. El torneo concentra publicidad, conversaciones y promociones que pueden normalizar estas prácticas entre menores de edad.
¿Por qué el mundial aumenta el riesgo?
Especialistas coinciden en que eventos deportivos de gran magnitud funcionan como un catalizador para las apuestas.
Entre las principales razones están:
- Mayor publicidad: las plataformas intensifican sus campañas durante el campeonato.
- Presión social: las apuestas forman parte de conversaciones entre amigos y redes sociales.
- Fácil acceso: basta un teléfono celular y, en muchos casos, una billetera virtual.
- Bonos de bienvenida: muchas plataformas ofrecen créditos gratuitos que incentivan el primer contacto.
Además, diversos estudios indican que la edad promedio de inicio ronda los 13 años.
Señales de alerta en casa
Los expertos recomiendan prestar atención si el adolescente presenta:
- Cambios bruscos de humor.
- Mentiras relacionadas con dinero.
- Aislamiento social.
- Obsesión por resultados deportivos.
- Uso excesivo y reservado del celular.
- Problemas para dormir o disminución del rendimiento escolar.
La Organización Mundial de la Salud reconoce la ludopatía como un trastorno que puede afectar seriamente la salud emocional, familiar y económica.
¿Qué pueden hacer los padres?
Los especialistas recomiendan actuar antes de que aparezca una crisis.
Algunas medidas son:
- Conversar sin juzgar sobre las apuestas online.
- Supervisar el uso de billeteras digitales.
- Establecer reglas claras para el uso del celular.
- Explicar que las apuestas no son una forma rápida de ganar dinero.
- Promover actividades deportivas, culturales y familiares.
- Buscar ayuda profesional ante cualquier señal de alarma.
Más que prohibir, los expertos destacan la importancia de mantener un diálogo abierto. Aprovechar el interés que genera el Mundial puede convertirse en una oportunidad para educar sobre los riesgos del juego online y fortalecer hábitos digitales saludables antes de que el problema se instale.