La ONU declara que el mundo entra en una "bancarrota hídrica"
Los especialistas explican que muchos acuíferos, ríos y lagos ya no recuperan los niveles históricos de agua, mientras que la demanda humana, la agricultura intensiva y la industrialización ejercen presión sobre estos recursos limitados, llevando a lo que la ONU define como una "bancarrota hídrica".
Esta situación no significa que todo el agua haya desaparecido, pero sí que la relación entre agua disponible y agua utilizada está en desequilibrio, lo que pone en riesgo el suministro de agua potable y la seguridad alimentaria en zonas vulnerables.
Los efectos se notan en la disminución de flujos en cuencas importantes, el colapso de humedales y la sobreexplotación de acuíferos subterráneos, problemas que ya impactan a comunidades rurales y urbanas que dependen de estos recursos para su vida diaria y actividades productivas.
Frente a este escenario, la ONU y organizaciones ambientales llaman a acciones urgentes, como mejorar la gestión del agua, fomentar tecnologías de ahorro, reducir la contaminación y promover políticas que garanticen el acceso equitativo al agua en todo el mundo.