Menstruación, tabúes y salud integral en niñas y adolescentes
Hablar de menstruación sigue siendo, para muchas familias, un tema incómodo, postergado o lleno de silencios. Sin embargo, la falta de información puede tener consecuencias reales en la salud física, emocional y social de niñas y adolescentes.
Frente a esta realidad nace Proyecto MIA: Menstruación Informada y Acompañada, una iniciativa del Centro Integral Ecuatoriano de Hematología (CIEHEM) que busca transformar la manera en que se vive y se entiende la salud menstrual.
Durante una entrevista en El Mundo de Cabeza, la hematóloga, Bernarda Jara, explicó que la menstruación aún está rodeada de mitos que generan miedo, vergüenza y normalización de síntomas que no deberían considerarse "parte del proceso". Desde dolores intensos hasta sangrados abundantes, muchas señales de alerta son ignoradas por desconocimiento o por tabú cultural.
¿Por qué es necesario hablar de menstruación a tiempo?
Uno de los puntos clave que destaca Proyecto MIA es la importancia de abordar el tema antes de la primera menstruación. Según datos compartidos en la entrevista, cerca del 40% de las niñas y adolescentes no recibe información adecuada al momento de su menarca. Esto provoca confusión, ansiedad y una relación negativa con el propio cuerpo.
Además, la menstruación suele asociarse erróneamente con enfermedad. Muchas adolescentes faltan a clases por dolores menstruales o por vergüenza, lo que contribuye al ausentismo escolar y a experiencias de bullying, especialmente en entornos educativos mixtos.
Un enfoque integral y humano
A diferencia de una consulta aislada, Proyecto MIA propone un modelo interdisciplinario que reúne a especialistas en:
- Hematologíoa
- Ginecología
- Psicología
- Nutrición
Este acompañamiento permite identificar a tiempo alteraciones hormonales, deficiencias de hierro o anemia, condiciones que suelen pasar desapercibidas cuando se normaliza el cansancio, la caída del cabello, los cambios de humor o los olvidos frecuentes.
La especialista enfatizó que no es normal sangrar en exceso, presentar coágulos frecuentes o tener menstruaciones muy prolongadas. Estos síntomas requieren evaluación médica, ya que pueden afectar la calidad de vida a largo plazo.
Educación para toda la familia
Otro eje fundamental del proyecto es la inclusión de padres, madres y cuidadores en el proceso. Hablar de menstruación no debe recaer únicamente en las niñas. La información clara también permite que los hombres —padres, hermanos y compañeros— desarrollen empatía y comprensión, reduciendo estigmas y burlas.
Proyecto MIA también trabaja con instituciones educativas, ofreciendo charlas y talleres que promueven una educación menstrual basada en ciencia, respeto y prevención.
Prevenir es cuidar
La entrevista dejó un mensaje clave: la mejor medicina es la preventiva. Acudir a especialistas desde los primeros ciclos menstruales permite detectar problemas a tiempo y construir una relación más sana con el cuerpo.
Proyecto MIA busca que niñas y adolescentes crezcan informadas, seguras y acompañadas, entendiendo que la menstruación no es un problema, sino un proceso natural que merece atención, respeto y cuidado.

