Perros y gatos ya pueden despedirse de sus dueños en algunos tanatorios de España
Las mascotas se han convertido en parte importante de muchas familias. Por eso, algunos tanatorios de España han comenzado a permitir su presencia durante las despedidas funerarias. Una de las iniciativas más particulares nació en Puerto Real, en la provincia de Cádiz, donde se puso en marcha el llamado "Protocolo Haru". Esta propuesta permite que perros y gatos puedan acudir al tanatorio y despedirse de la persona con la que compartieron su vida. El objetivo es evitar que la ausencia repentina de su compañero se convierta en una experiencia que el animal no pueda comprender.
El protocolo fue impulsado por el Ayuntamiento de Puerto Real y la empresa pública CEMABASA. Su nombre recuerda a Haru, un gato rescatado por la concejala de Bienestar Animal, Virginia Mena. La funcionaria se preguntó qué ocurriría con su mascota si ella falleciera y el animal no volviera a verla. A partir de esa reflexión surgió la idea de crear un procedimiento para facilitar estas despedidas. Las familias deben solicitar el servicio, asumir la responsabilidad por el comportamiento del animal y cumplir las condiciones establecidas por el tanatorio. El encuentro se realiza en un espacio privado, con acompañamiento y supervisión del personal.
La particularidad de esta iniciativa es que permite que el animal se acerque al féretro e incluso pueda oler a su compañero fallecido. La idea es que, a través del olfato, pueda reconocer lo que ha ocurrido y afrontar su ausencia. Este modelo también se aplicó en el Cementerio Mancomunado de Chiclana, donde se han registrado solicitudes de familias que quieren incluir a sus mascotas en la despedida. Sin embargo, no todos los centros ofrecen el mismo servicio: en algunos casos, los animales pueden acompañar a sus familiares durante el velatorio, pero no tienen acceso al féretro.
Entre las empresas que han adoptado esta segunda modalidad está Grupo Albia, que permite el ingreso de animales de compañía en todos sus centros de España, siempre que se cumplan las condiciones de seguridad, higiene y bienestar. Por su parte, PFB Serveis Funeraris ofrece espacios privados para que las mascotas puedan despedirse de sus seres queridos en un horario especial. Estas medidas reflejan un cambio en la forma de entender los vínculos familiares y la importancia de permitir que los animales también estén presentes en momentos difíciles.
La iniciativa también abre una conversación sobre cómo viven los perros y gatos la pérdida de las personas con las que conviven. Los cambios en sus rutinas y la ausencia de quienes formaban parte de su día a día pueden generarles estrés y alteraciones en su comportamiento. Por eso, facilitar una despedida es una alternativa que busca tener en cuenta su bienestar y, al mismo tiempo, acompañar a las familias. Así, lo que hace unos años parecía una posibilidad poco común comienza a formar parte de los servicios funerarios en distintas regiones de España.