Hablar de preservativos sigue siendo necesario. En tiempos donde la información abunda, pero los mitos persisten, la sexóloga Claudia Cruces estuvo en El Mundo de Cabeza para desmentir creencias anticuadas y, con su estilo relajado y directo, recordarnos que sexo seguro también puede ser sexo divertido.
A pesar de los avances tecnológicos en anticoncepción, aún circulan frases como "con condón no se siente igual". Según Claudia, esto ya no aplica. Hoy existen preservativos ultradelgados, con texturas y hasta sabores, que maximizan la sensibilidad.
"Sí, no es piel con piel, pero la diferencia es mínima", afirma. Entonces, ¿por qué tanta resistencia?
Aquí algunas claves:
- La pausa no mata el momento:
Claudia sugiere transformar la colocación del preservativo en un juego erótico: incluir caricias, miradas cómplices, o incluso ponerlo con la boca. "Todo está en cómo lo incorporas", asegura. - La talla sí importa:
El error común es pensar que todos los condones sirven igual. Uno muy ajustado puede romperse; uno flojo, salirse. Lo ideal: probar hasta encontrar el ajuste perfecto, recordando que incluso el tamaño del pene varía día a día. - Un condón bien elegido mejora el desempeño:
Un preservativo que aprieta puede retardar la eyaculación; uno más suelto puede acelerarla. Saber esto ayuda a elegir según el tipo de experiencia sexual que se busca. - Rompe el mito con educación:
"El problema no es el condón, es la ignorancia sobre él", afirma Claudia. Educarse y normalizar su uso desde el deseo y no desde el miedo puede hacer toda la diferencia. - Variedad y creatividad:
Hay más de una forma de usarlo, y muchas opciones para explorarlo. Desde condones con retardantes, hasta los de efecto térmico o extra lubricados. La clave: probar, conversar y disfrutar.
La conclusión es clara: usar preservativo no tiene por qué ser un corte al placer. De hecho, puede ser una oportunidad para jugar, descubrir nuevas sensaciones y, sobre todo, cuidarse sin perder el deseo.

