Utilidades bajo presión fiscal
El reciente cambio en la legislación tributaria ecuatoriana ha generado preocupación entre los empresarios y analistas económicos debido al aumento de la presión fiscal sobre las utilidades de las compañías. Según Alberto Acosta Burneo, reconocido analista económico, la modificación del esquema de cobro sobre los dividendos y la implementación de un impuesto adicional a las utilidades no distribuidas representa un desafío significativo para las empresas locales. "Se está cobrando doble sobre un mismo valor. Esa renta ya pagó impuesto a la renta y ahora se le cobra nuevamente", señaló Acosta Burneo, destacando la complejidad de esta medida.
Este nuevo impuesto puede desincentivar la reinversión de las utilidades en las empresas, lo que a largo plazo podría afectar la expansión de negocios y la generación de empleo. El especialista explicó que "una empresa decide no distribuir un dividendo porque ese dinero lo va a usar en su actividad económica, se va a reinvertir. Eso es positivo, significa capitalización para futuras inversiones". Sin embargo, la medida actual premia el cortoplacismo y obliga a las compañías a distribuir ganancias que podrían haberse destinado al crecimiento interno del negocio.
Acosta Burneo también destacó que la incertidumbre fiscal es un factor que reduce la inversión tanto local como extranjera. "Lo que quieren los inversionistas es estabilidad; saber que un entorno seguro para invertir", explicó, señalando que los constantes cambios tributarios generan inseguridad y desincentivan la inversión privada, afectando la capacidad de generar empleo de calidad y fomentar el desarrollo económico sostenible en Ecuador.
Además, el analista subrayó que la carga impositiva recae desproporcionadamente sobre una minoría de contribuyentes, mientras que gran parte de la población no paga impuesto a la renta. Según Acosta Burneo, esto refleja la necesidad de ampliar la base tributaria y simplificar los esquemas fiscales: "No podemos seguir teniendo un grueso de la población que no paga un centavo, mientras que una minoría carga con todo el peso de la tributación del país".
Finalmente, el especialista enfatizó la importancia de un manejo fiscal responsable y sostenible como clave para estimular la inversión, dinamizar la producción y generar empleo. "Si reducimos el riesgo a través de una política pública responsable, más empresas se animarán a invertir, lo que se traduce en más inversión, más empleo y más bienestar para los ciudadanos", concluyó Acosta Burneo, dejando en claro que la estabilidad fiscal es fundamental para el desarrollo económico del país.