¿Y si tu freno es crecer? El autosabotaje según la neurociencia
Daniel Sánchez Paz y Miño analizó una forma poco explorada del autosabotaje: aquella que no proviene del pasado, sino del miedo a avanzar hacia el futuro.
Según explicó, el cerebro puede generar mecanismos de defensa que buscan "protegernos" de experiencias desconocidas, incluso cuando esas experiencias representan éxito, amor o plenitud.
El miedo a no saber cómo desenvolverse en nuevas circunstancias —un nuevo trabajo, una relación estable o un desafío profesional— puede traducirse en procrastinación, postergación o parálisis, impidiendo el crecimiento.
Daniel lo ejemplificó con el caso de una coach mexicana que evitaba enviar propuestas de liderazgo porque, en el fondo, nunca había liderado un equipo real. Su mente, explicó el experto, actuaba como una barrera: "no me saboteo porque no quiero hacerlo, sino porque no sé quién seré cuando lo haga".
Para identificar este tipo de autosabotaje, propuso tres pasos:
- Detectar el área donde ocurre el freno. No todo lo pospones; suele ocurrir en los espacios donde estás a punto de transformarte.
- Reconocer el miedo al futuro. Crecer implica exponerse a lo incierto. El cerebro prefiere lo conocido, aunque sea incómodo.
- Reconocer el miedo al futuro. Crecer implica exponerse a lo incierto. El cerebro prefiere lo conocido, aunque sea incómodo.
Daniel subrayó que no basta con capacitarse: "Hacer cursos no te convierte en líder; liderar, sí". La experiencia vivida —aunque sea mínima— es lo que da seguridad al cerebro para aceptar el cambio.
Daniel cerró con una frase potente:
"El autosabotaje no siempre te quita oportunidades; a veces te protege del dolor de crecer. Pero si no lo enfrentas, también te roba el futuro."

