Conoce el láser que elimina historias sin marcar la piel
Actualmente, existen muchas alternativas para aquellas personas que se quieren retirar un tatuaje. Generalmente son procesos que duran entre seis a ocho semanas y se puede utilizar anestesias tópicas para minimizar el dolor.
Una de las formas más seguras de retirar un tatuaje o una cicatriz es mediante la tecnología láser, ya que desintegran la tinta para que el sistema inmunológico la elimine gradualmente. Existen lásers que no son capaces de eliminar el tatuaje por completo, sin embargo, hay uno que es muy efectivo, que logra eliminar la tinta del tatuaje totalmente. La Dra. Sharon Rosales, dermatóloga integral, en entrevista para Mundo Salud explicó que 'la ciencia detrás del tatuaje es saber que el láser debe tener varias longitudes de onda', para poder fragmentar el tatuaje.
El láser es una de las técnicas más seguras y utilizadas para la eliminación de los tatuajes, y si es que se realiza de manera correcta, no debería dejar cicatriz ya que esta técnica está diseñada para actuar únicamente sobre los pigmentos de la tinta sin dañar las capas circundantes de la piel.
Hay varias tintas de tatuaje: negro, amarillo o azules, y para cada una de ellas se necesita una longitud que penetre adecuadamente porque 'lo que hace el láser es llevar una luz muy intensa y dependiendo de eso, se retira desde la capa más tenue hasta las más profundas', contó la especialista.
De igual manera, la Dra. Rosales aseguró que los tatuajes que se tiene por más tiempo requieren de más sesiones para ser eliminados. Sin embargo, dijo que lo malo de los tatuajes más antiguos es que son más propensos a dejar cicatriz en la piel 'porque se necesitan energías más fuertes y un mayor número de sesiones' lo que hará que queden marcas. Pero dependerá del tipo de piel que tenga la persona.
Si deseas retirarte un tatuaje, es fundamental acudir a un profesional con experiencia para minimizar el riesgo de dejar cicatrices. Es importante resaltar que el resultado final dependerá en gran medida al tipo de tatuaje, piel y el estado de salud del paciente.

