El dolor lumbar ha sido la principal causa de años vividos con discapacidad desde 1990 y sigue siendo un problema importante de salud pública a nivel mundial.
El dolor lumbar se refiere al dolor que se localiza entre el borde inferior de las costillas y el glúteo. Puede ser agudo, subagudo o crónico y puede afectar a cualquier persona. Es una condición que dificulta la movilidad y puede afectar la calidad de vida, así como el bienestar mental. Puede limitar las actividades laborales y la interacción familia o amigos.
En todos los tipos y etapas del dolor lumbar, la rehabilitación es fundamental para tranquilizar a los pacientes, ayudarles a comprender su dolor, facilitarles el regreso a las actividades que disfrutan e identificar estrategias para favorecer la recuperación y mejorar su funcionalidad.
La lumbalgia es la segunda causa más consultada en una consulta externa. Es una enfermedad que este año ha aumentado su incidencia y, según expresa la Dra. Gabriela Moya, traumatóloga especialista en columna, en entrevista para Mundo Salud, se debe a que las personas tienen un estilo de vida más sedentario, así como por las actividades físicas y laborales que realizan. La especialista dijo que, en consultas, muchos pacientes cuentan que pasan más de ocho horas sentados, y esto pude ser una razón de la lumbalgia.
Cuando un dolor es crónico, explica la doctora, es porque no tuvo un adecuado tratamiento desde el inicio e indicó que 'apenas el 10% de los casos de lumbalgia, son crónicos'. Para evitar esta dolencia la especialista manifiesta que es importante la postura; cómo nos levantamos de la cama, nos agachamos, si tenemos o no pausas activas, entre otras. Son actividades cotidianas, que muchas veces olvidamos hacerlas.
El dolor lumbar puede afectar a personas de cualquier edad, incluidos niños y adolescentes. La mayoría de las personas lo experimentan en algún momento de su vida. El pico de incidencia se produce entre los 50 y los 55 años, y las mujeres lo padecen con mayor frecuencia que los hombres.
El autocuidado es una parte importante del manejo del dolor lumbar y del regreso a las actividades significativas de la vida diaria. Además, si es que presentan un primer episodio, es importante asistir a donde un médico especialista.

