Instagram admite que pocos adolescentes usaban sus herramientas de seguridad
Instagram quedó nuevamente en el centro de la polémica durante el juicio que enfrenta Meta en Estados Unidos por las acusaciones relacionadas con el impacto de sus plataformas en niños y adolescentes.
Esta vez, el testimonio de Adam Mosseri, jefe de Instagram, puso el foco sobre una herramienta diseñada para reducir el tiempo que los jóvenes pasan en la aplicación.
Mosseri reconoció ante un tribunal federal en Oakland, California, que pocos adolescentes utilizaban voluntariamente la función "Take a Break" antes de que Instagram comenzara a activarla de manera predeterminada.
La herramienta, lanzada originalmente en 2021, busca recordar a los usuarios que hagan una pausa después de permanecer un determinado tiempo navegando por la plataforma. Según datos presentados durante el proceso, en sus primeras etapas apenas el 1,8 % de los adolescentes la había activado.
Los fiscales sostienen que Meta diseñó Instagram y Facebook para mantener a los menores conectados durante más tiempo, pese a conocer posibles riesgos asociados al uso intensivo de las redes sociales. La demanda fue presentada por una coalición de 29 estados estadounidenses y también cuestiona las prácticas de protección de menores y privacidad de la compañía.
Mosseri rechazó que Meta hubiera intentado ocultar deliberadamente información negativa y defendió la evolución de las medidas de seguridad. Sin embargo, el caso pone en discusión una pregunta clave: ¿de qué sirve una herramienta de protección si los usuarios más vulnerables prácticamente no la utilizan?
El debate llega en un momento en que Meta está reforzando sus controles para adolescentes. La compañía anunció nuevas medidas que incluyen límites diarios de uso, bloqueos nocturnos, silenciamiento de notificaciones durante clases y mayores controles parentales, aunque su aplicación en Estados Unidos depende de la aprobación judicial.

