Zuckerberg cuestiona el plan de Trump para regular la IA
La regulación de la inteligencia artificial volvió a abrir una disputa en Washington. Mark Zuckerberg, CEO de Meta, manifestó en una llamada privada con Donald Trump su oposición a una propuesta para crear un organismo nacional encargado de supervisar los modelos de IA más avanzados. El contacto ocurrió en la semana del 17 de agosto, según personas familiarizadas con la conversación citadas por Business Insider.
La iniciativa que genera debate fue impulsada por Demis Hassabis, científico de Google DeepMind y premio Nobel, quien planteó un organismo inspirado en FINRA, entidad que supervisa la industria financiera estadounidense bajo la autoridad de la SEC. La idea es que una estructura similar pueda evaluar modelos de inteligencia artificial antes de su despliegue y detectar riesgos, especialmente relacionados con ciberseguridad.
Zuckerberg no habría pedido a Trump abandonar el proyecto, pero sí expresó su desacuerdo y señaló que las personas designadas para un eventual organismo deberían mantener un enfoque flexible hacia la IA.
Su postura coincide con otros planteamientos públicos del ejecutivo de Meta, quien ha advertido que regulaciones capaces de retrasar el lanzamiento de nuevos modelos podrían afectar la ventaja tecnológica de Estados Unidos frente a China. Meta también defiende una aproximación abierta al desarrollo de IA.
El debate ocurre mientras la administración Trump analiza dos caminos: un regulador inspirado en FINRA o un sistema voluntario similar al de la Motion Picture Association.
La discusión ganó relevancia debido al avance de agentes de IA capaces de navegar por internet, utilizar programas y escribir código con menor supervisión humana.
Reuters informó recientemente que Estados Unidos está promoviendo una postura de regulación ligera y que varios líderes tecnológicos han defendido evitar normas que puedan frenar la innovación. Al mismo tiempo, incidentes de ciberseguridad relacionados con sistemas de IA han aumentado las presiones para establecer mecanismos de evaluación.
Por ahora, la propuesta no está descartada. La llamada entre Zuckerberg y Trump muestra que la batalla por definir las reglas de la inteligencia artificial no solo se libra en oficinas gubernamentales: también se decide mediante conversaciones directas entre la Casa Blanca y los gigantes tecnológicos.

