El crimen organizado infiltrado en una zona de La Mariscal
Para Gómez Ponce, uno de los principales problemas de La Plaza Foch es que la gente ha dejado de visitar el sector, lo que abrió espacio para que estructuras del crimen organizado se fortalecieran. Explica que antes de la pandemia muchos turistas utilizaban los hoteles y hostales del barrio como punto de partida hacia otros destinos del país, pero con el paso de los años varios establecimientos redujeron sus controles.
Según relata, durante la investigación se encontraron casos de presuntos sicarios hospedados en hoteles y hasta circulación de dinero falso. A esto se suma el microtráfico, una de las principales economías ilegales que opera en la zona. Como menciona Tierra de Nadie en su reportaje, "la caída del turismo, el cierre de cientos de negocios y el debilitamiento de la actividad comercial facilitaron el crecimiento de estas dinámicas criminales".
El periodista también señala que los trabajadores informales son uno de los grupos más vulnerables, ya que pueden ser captados por redes delictivas para vender drogas o esconder objetos ilícitos. Durante la investigación recorrieron la calle Calama, donde observaron menores de edad consumiendo alcohol en la vía pública, escasos controles y facilidad para adquirir bebidas alcohólicas pese a la cercanía de un punto policial.
Además, recomienda no acudir solos a las discotecas, pues asegura que existe casos de uso de escopolamina para otros fines como robos.
Según Tierra de Nadie, en la Plaza Foch existe un nivel mínimo de organización criminal que distribuye funciones y territorios, mientras que incluso funcionarios públicos habrían recibido amenazas por parte de estos grupos.
Pese al complejo panorama, Gómez Ponce considera que La Mariscal todavía puede recuperarse antes de quedar completamente bajo el control del crimen organizado. Explica que el objetivo de la investigación nunca fue generar miedo entre los ciudadanos, sino llamar la atención de las autoridades sobre una problemática que, según afirma, se ha extendido como una "metástasis" en la Plaza Foch.
Reconoce que el reportaje ha recibido críticas por mostrar esta realidad, pero insiste en que visibilizar el problema es el primer paso para solucionarlo. Como señala Tierra de Nadie en su investigación, la recuperación del sector dependerá no solo de los operativos policiales, sino también de una estrategia sostenida que permita devolver la seguridad, reactivar el comercio y recuperar uno de los espacios más representativos de la capital.
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