Negocio joven, finanzas serias
Errores financieros que están matando a los negocios jóvenes
La economista Ximena Amoroso explica errores financieros que golpean a emprendedores: deudas sin plan, mezclar cuentas, no prever impuestos, sin reservas, y no corregir.
Muchos negocios jóvenes no fracasan por falta de ideas ni por falta de clientes. Se caen por algo más silencioso: errores financieros básicos que se repiten una y otra vez.
En El Mundo de Cabeza, la economista Ximena Amoroso, especialista en finanzas, tributación y control, explicó por qué la educación financiera debería ser una ventaja competitiva para cualquier emprendedor que quiera crecer con sostenibilidad y no vivir en modo "supervivencia".
Ximena fue directa: el emprendedor no puede pensar solo en "cómo cierro hoy" o "cómo aguanto esta semana". Tiene que planificar para sostenerse hasta fin de mes y más allá. Para eso, compartió cinco fallas comunes que terminan asfixiando proyectos que recién empiezan.
- Endeudarse sin un plan
La deuda no siempre es mala. El problema es endeudarse para cubrir huecos. Ximena distingue entre deuda buena y deuda mala. La deuda buena es la que se usa para comprar activos productivos (maquinaria, herramientas, algo que genere ingresos). La deuda mala es la que se toma para pagar gastos corrientes, atrasos o desorden financiero. Si pides dinero solo para tapar pérdidas, el negocio entra en un ciclo peligroso. - Mezclar la caja personal con la del negocio
Uno de los errores más frecuentes es mezclar el dinero de la vida personal con el de la empresa. El resultado es simple: no sabes si tu negocio es rentable, cuánto crece o si en realidad estás perdiendo. Ximena recomienda separar el dinero desde el inicio: una cuenta personal y una del negocio, incluso si solo trabajas con RUC y no tienes empresa constituida. - No calcular impuestos (especialmente IVA)
Este punto fue contundente: el IVA no es ganancia. Es dinero que cobras, pero no te pertenece. Si el emprendedor no hace provisión, llega el cierre de mes y aparece el golpe: hay que pagar y la plata ya se fue. La recomendación es crear una cuenta o provisión específica para impuestos y obligaciones, sin confundir liquidez con "dinero disponible". - No tener reservas
Sin reserva, cualquier imprevisto te empuja a endeudarte caro. Ximena explicó que lo ideal es contar con fondo que cubra entre uno y tres meses. Cuanto más cerca estés de tres meses, más capacidad tienes de reaccionar sin caer en tarjetas o préstamos informales con intereses altos. - No tomar correctivos a tiempo
El error más peligroso es mirar a otro lado. Si no quieres revisar tus números "para no estresarte", ya estás en problema. Ximena lo comparó con no subirse a la balanza por miedo: el "mañana" se vuelve eterno. Corregir a tiempo implica mirar flujo de caja, aceptar la realidad y ajustar. Como recomendación práctica, propuso la regla 70/30: 70% para operación y 30% para obligaciones (deudas, impuestos y ahorro). Si no llegas a ese equilibrio, hay dos opciones: ganas muy poco o gastas demasiado.

