Gluten: la tendencia de eliminarlo de la dieta no siempre es la mejor opción
Según Cifuentes, existe la creencia de que el gluten solo está presente en el pan o en productos elaborados con harina, pero la realidad es mucho más amplia. Este componente puede encontrarse en diversos alimentos procesados, incluyendo algunas salsas, aderezos y productos industrializados. El gluten es una proteína presente principalmente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, y una de sus funciones es aportar elasticidad y volumen a las masas, permitiendo que los productos horneados tengan una textura más esponjosa.
La especialista señala que muchas personas asocian la sensación de hinchazón después de comer con una supuesta intolerancia al gluten. Sin embargo, aclara que ese síntoma por sí solo no permite realizar un diagnóstico. Las enfermedades relacionadas con el gluten, como la enfermedad celíaca, requieren estudios médicos específicos para ser identificadas.
Además de la hinchazón, pueden aparecer síntomas como gases, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, fatiga o problemas de absorción de nutrientes. Por ello, recomienda no autodiagnosticarse ni eliminar grupos completos de alimentos sin supervisión profesional.
Otro aspecto que preocupa a la nutricionista es el auge de los productos etiquetados como "gluten free". Aunque son indispensables para las personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten diagnosticada, en muchos casos se promocionan como alternativas más saludables para toda la población. Cifuentes recalca la importancia de aprender a leer las etiquetas y entender que muchas veces se trata de estrategias de marketing impulsadas por tendencias alimentarias. El hecho de que un producto no contenga gluten no significa automáticamente que sea más nutritivo o que ayude a perder peso.
La experta explica que, si el objetivo es controlar el peso corporal, lo importante es mantener una alimentación equilibrada y ajustada a las necesidades de cada persona. Reducir ciertos carbohidratos puede formar parte de un plan nutricional, pero eliminarlos por completo no siempre es recomendable.
En el caso de quienes sí presentan intolerancia al gluten, existen alternativas como el arroz, la papa, la yuca y otros alimentos naturalmente libres de esta proteína. La clave, concluye, es buscar asesoría profesional para conocer qué necesita realmente cada organismo y evitar decisiones basadas únicamente en modas alimentarias.