La presión por tener pareja puede llevarte a elegir a la persona equivocada
Fornasini describe esta presión como una especie de "neurosis social": mirar alrededor y sentir que todos están formando una familia, casándose o construyendo una vida en pareja puede generar la sensación de estar quedándose atrás. Esto puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres.
En muchos casos, hombres alrededor de los 30 años sienten presión cuando sus amigos comienzan a casarse y pueden apresurarse a formar un hogar con la persona equivocada. En las mujeres, la presión puede ser todavía mayor por las ideas que se transmiten desde la infancia sobre el "príncipe azul", las muñecas y el modelo tradicional de familia.
La especialista señala que muchas personas llegan a medir su éxito personal a partir de si tienen o no una pareja. Frente a esto, explica que en terapia se trabaja en aprender a estar solos, alejarse de la presión social y entender que el éxito puede encontrarse en otros aspectos de la vida.
También recomienda conocer realmente a la persona antes de asumir un compromiso y buscar una relación en la que exista estabilidad emocional y bienestar. "No estar desesperados", sostiene, porque elegir desde la necesidad puede llevar a una relación que no sea adecuada.
Las redes sociales también forman parte de este escenario. Ver constantemente parejas puede aumentar la comparación, aunque, al mismo tiempo, han aparecido nuevas figuras que muestran otras formas de vivir: mujeres independientes y solteras que hablan de éxito y autonomía. Para Fornasini, esto demuestra que algunos paradigmas sobre las relaciones están cambiando.
Tener pareja no garantiza una vida feliz y tampoco significa que estar soltero sea sinónimo de fracaso: existen parejas que no son felices y personas que viven bien solas. La clave, concluye, está en escoger desde la salud emocional y no desde la necesidad.