Medicamentos importados desde India: ¿solución para la crisis o un riesgo para la salud?
El especialista señala que el principal problema del anuncio es la falta de información detallada sobre cómo funcionará el acuerdo. Terán cuestiona que se hable de un convenio "de gobierno a gobierno", tomando en cuenta que cerca del 90% de la industria farmacéutica india pertenece al sector privado.
Según comenta, India cuenta con laboratorios de excelente nivel, otros de calidad media y también algunos de muy baja categoría, por lo que la prioridad no debería ser únicamente el precio, sino también la efectividad, seguridad y calidad de los medicamentos.
El docente recuerda que India es considerada una de las mayores potencias mundiales en producción de medicamentos genéricos, especialmente después de la pandemia de COVID-19, cuando su industria farmacéutica ganó aún más protagonismo. Sin embargo, aclara que eso no significa que pueda abastecer todos los medicamentos que necesita Ecuador.
También explica que el hecho de que un medicamento tenga aprobación de la FDA de Estados Unidos no garantiza automáticamente que pueda comercializarse en el país. Para eso, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) debe revisar y validar las certificaciones correspondientes para garantizar que los productos sean seguros y funcionen correctamente.
Entre los principales riesgos, Terán recordó experiencias negativas ocurridas años atrás con medicamentos importados desde India, China y Pakistán que no cumplían con las certificaciones necesarias o no tenían el debido control sanitario. Según explica, algunos productos no hacían efecto y otros incluso provocaban reacciones adversas en pacientes.
"Ese es el peligro de traer medicamentos sin control regulatorio", advierte. Por eso considera preocupante que ya se hable de importar medicinas en apenas tres semanas, ya que los procesos de revisión y control requieren tiempo y una supervisión rigurosa. Para el experto, sería un error apresurarse y terminar generando más cuestionamientos que soluciones.
Finalmente, Enrique Terán menciona que el Gobierno podría impulsar una nueva empresa pública de abastecimiento y logística de medicamentos, aunque recalca que no debería repetir errores de experiencias pasadas como Enfarma, cuya gestión terminó siendo muy cuestionada.
El objetivo, afirma, debe ser romper las mafias y problemas de comercialización que durante años han afectado al acceso a medicamentos en el país, pero siempre priorizando la calidad y la seguridad de los pacientes antes que la rapidez o el ahorro económico.