El mar comienza a ganar terreno

¿Qué tan cerca está Ecuador de otro fenómeno de "El Niño" devastador?

El Niño eleva el nivel del mar en Ecuador hasta 40 centímetros, aumentando el riesgo de inundaciones, erosión costera y daños en playas, viviendas e infraestructura turística del país.

El nivel del mar frente a las costas de Ecuador registra un aumento que vuelve a encender las alertas ante la evolución del fenómeno de El Niño

Según el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN), la anomalía alcanzó los 40 centímetros sobre los niveles habituales, después de ubicarse en 30 centímetros apenas 15 días antes.

La cifra adquiere especial relevancia porque se aproxima a los valores registrados durante el fenómeno de El Niño de 1997-1998, considerado uno de los episodios más devastadores para Ecuador. En aquel momento, el nivel del mar llegó a situarse entre 42 y 47 centímetros por encima de lo normal.

El incremento está relacionado con la acumulación de aguas cálidas en el Pacífico y con las ondas Kelvin, que transportan grandes cantidades de calor hacia el este. Además, el calentamiento provoca que el agua se expanda, contribuyendo al aumento del nivel del mar.

El problema no se limita al océano. Cuando un nivel del mar elevado coincide con aguajes, oleajes fuertes o lluvias intensas, aumenta la posibilidad de inundaciones, desbordamientos y erosión en sectores costeros bajos.

Entre el 14 y el 16 de agosto, el ERFEN registró 14 inundaciones vinculadas con oleajes y aguajes en Guayas, Esmeraldas, El Oro, Santa Elena y Manabí. En zonas como Crucita y Posorja, la erosión ya ha afectado viviendas, salinas y estructuras turísticas.

La situación también genera preocupación por el próximo invierno. Aunque las lluvias asociadas a El Niño todavía no alcanzan su etapa más intensa, las autoridades monitorean la evolución del océano y sus posibles efectos.

INOCAR mantiene vigilancia sobre las condiciones del Pacífico, mientras Alertas Ecuador señala que el país se encuentra bajo monitoreo activo por El Niño.

El escenario exige prevención, especialmente en comunidades cercanas al mar. El aumento del nivel oceánico no significa que todo el litoral vaya a inundarse, pero sí reduce el margen de seguridad frente a lluvias, mareas y oleajes intensos.