Una vacuna personalizada contra el melanoma logra resultados positivos y abre una nueva puerta contra el cáncer
El ensayo incluyó a 1.137 personas con melanoma de alto riesgo, a quienes ya se les había extirpado el tumor mediante cirugía. Los resultados preliminares indicaron que la combinación cumplió el objetivo principal de reducir las recaídas y también el objetivo de evitar que el cáncer se propagara a otras partes del cuerpo. Las empresas aseguraron que no se detectaron nuevas señales de seguridad en el estudio.
A diferencia de una vacuna tradicional, esta terapia se diseña de forma personalizada para cada paciente. Los médicos analizan las mutaciones del tumor que fue extirpado y, con esa información, crean una vacuna de ARN mensajero que busca enseñar al sistema inmunitario a reconocer las características de esas células cancerosas. El tratamiento se administra junto con pembrolizumab, una inmunoterapia utilizada contra el melanoma.
El resultado es considerado un hito, porque sería el primer ensayo de fase 3 con resultados positivos para una terapia personalizada de neoantígenos y también para una terapia contra el cáncer basada en ARN mensajero.
La investigadora Georgina Long, directora médica del Instituto del Melanoma de Australia, destacó que la combinación tiene el potencial de cambiar el tratamiento del melanoma después de la cirugía. Sin embargo, los datos completos todavía deben ser presentados en una reunión médica internacional.
El anuncio también provocó una fuerte reacción en los mercados, con un importante aumento en las acciones de Moderna. Su director ejecutivo, Stéphane Bancel, dijo que durante años la idea de crear tratamientos de ARN mensajero diseñados para cada paciente fue una aspiración y que ahora esa visión está más cerca de convertirse en realidad. Las empresas prevén presentar los resultados a las autoridades reguladoras para buscar una eventual aprobación.
Aunque los resultados son prometedores, la vacuna todavía no está aprobada para su uso general y el ensayo continúa.
Expertos han advertido que es necesario conocer los datos completos para evaluar el alcance real del avance y que todavía quedan preguntas sobre su costo y su posible acceso para los pacientes. Moderna y Merck también están estudiando esta tecnología en otros tipos de cáncer, como los de pulmón, vejiga y riñón.