El marketing detrás de Coachella
Coachella ha evolucionado de ser un festival de música a un espacio de marketing de experiencia, en donde más de 200 marcas y millones de influencers que asisten, generan un ecosistema millonario. El festival se basa en experiencias que sean 'instagrameables', marketing de aspiración, y el uso de influencers como principales canales de comunicación, en donde la moda y el estilo de vida son el producto principal.
Durante años, las marcas invirtieron en visibilidad, pero en eventos como Coachella, eso ya no es suficiente. Hoy la audiencia no solo quiere ver marcas, sino que, además, quiere vivirlas. Y es precisamente aquí en donde se marca la diferencia, ya que, las marcas crean momentos que las personas buscan activamente.
Betty Silva, experta en branding e imagen pública, en entrevista para Café Fm Mundo, indicó que Coachella es una excelente vitrina para las marcas. Además, cuenta, es ese espacio en donde se presenta la estrategia de la escasez, que es más aspiracional, es decir, mientras menos entradas hay, todo cuesta más.
Ir a Coachella es mucho más que solo ir a escuchar música o ver a un artista, sino que muchas de las marcas hacen alianzas con esos artistas o con las personas que asisten. 'Las personas que van al festival, van con sus outfits bien preparados, haciendo alianzas estratégicas con marcas de moda, por ejemplo'. En este espacio vemos a muchos influencers y las marcas les pagan a ellos para que usen la marca a cambio de una foto.
Ya no es solo un espacio de música, sino lugar en donde hay toda una estrategia por detrás para posicionar a las distintas marcas. 'Coachella se convirtió en una necesidad social'.

